Generalmente se habla de la incorporación de las TICs en el aula con los alumnos y los colegios, y no mucho de lo que ocurre en las aulas universitarias. Hace poco estaba realizando unas encuestas sobre el uso de las tecnologías y un profesor afirmaba que el conocimiento que yo podría tener sobre ellas se relacionaba con mi juventud y porque vengo recién saliendo de la universidad. Su comentario apuntaba a que los estudiantes universitarios de pedagogía sabían más del uso de las tecnologías puesto que venían con las novedades en cuanto al tema se refiere, además se producía una retroalimentación con el profesor del colegio a partir de el compartir las mutuas experiencias.
Yo le respondí que lamentablemente esto no se daba en todos los casos. En otras palabras, los profesores recién egresados y los practicantes no saben mucho de nuevas tecnologías necesariamente, es más, su conocimiento puede ser similar al del profesor que ya está en el sistema educativo. ¿A qué se debe esto? Principalmente a las mallas curriculares y a los programas de las carreras. Los estudiantes universitarios no se actualizan porque sus programas de estudio no incorporan las TICs, las asignaturas de informática no alcanzan a tratar todas las herramientas necesarias y no hay espacios pertinentes para su uso y aprendizaje. Es muy limitado, incluso, entre otras asignaturas de su disciplina. Esto sucede porque se le da mucha más preponderancia a las competencias básicas y a las asignaturas que conforman el tronco o base de sus conocimientos en la disciplina. Y no se dan los espacios y tiempos a la innovación: bien, porque no existen las condiciones físicas para ello, o bien, porque no alcanza el tiempo para tratarlo.
No es de mucha utilidad proponer el uso de las NTICs en los planes y programas de estudios o sólo ir capacitando sobre la marcha a los profesores que hay en los colegios; sino también preparar a los futuros profesores. Ellos deben ser ya competentes y aprender a ser súper usuarios durante sus estudios, de forma que al llegar al mercado laboral o a su quehacer pedagógico en el colegio ya hayan adquirido la mayoría de las competencias en el uso de tecnologías.
Para ello es sumamente importante que se compartan las experiencias de practicantes y profesores. Es necesaria, también, una inquietud y curiosidad personal por mejorar y aprender estos aspectos: compartir, navegar, descubrir e investigar. No obstante, no se puede dejar todo esto en la curiosidad individual de cada estudiante. Puedo dar un ejemplo de mi propia experiencia: así mientras yo he creado un blog, y elaboro videos a mis alumnos; tengo compañeros que no saben que es un wiki o la utilidad de Hot Potatoes; y salvo que ellos averigüen personalmente -porque no necesariamente se los comunique un profesor en su carrera- no adquirirán este nuevo contenido.
